Hoy quisiera romper una lanza a favor de la juventud de hoy, a la cual pertenezco. El loable señor Monegal en una de sus sabias frases me ha recordado un tema del cual yo ya cavilé tiempo ha. Es sobre el pasotismo o dejadez de la sociedad joven con respecto a los diferentes temas sociales y politicos, y sobre todo, los duros agravios comparativos con la juventud que perteneció al final de la dictadura del tío Paco y la posterior transición.
Aparte de ser acusados de desidia, se nos apuntan otras lindezas tales como insensibilidad, resultadistas (si es que es algo malo), y conformistas. Y todo por que no hay una verdadera confrontación contra el sistema como lo hubo antaño, o si la hay pero no es moralmente aceptable.
Y es que igual que no decimos que Pitágoras era idiota por no saber integrar un polinomio, no podemos comparar dos situaciones en tiempo distintas. El actual estado de la sociedad es de una estabilidad tal que es prácticamente imposible que una generación pueda hacer algo para hacer un cambio (y sobre todo a mejor). Ya no tenemos grises que nos persigan, ni panfletos que repartir clandestinamente. Las manifestaciones son como los juegos de Educa (de 8 a 80 años), se les ha quitado la exclusividad juvenil. Y es que entonces ser progre era lo más guay y superprohibido de la hostia, ahora no es nada, hasta la palabra ha caído en desuso.
Con esto no quiero decir que vivamos en una sociedad perfecta, pero no se nos puede exigir un cambio tan radical y se deben valorar igualmente los pequeños progresos que se puedan conseguir por que si no pasa algo tremendamente importante, los cambios van a ser paulatinos y la paciencia y el empeño han de estar siempre presentes.
Aparte de ser acusados de desidia, se nos apuntan otras lindezas tales como insensibilidad, resultadistas (si es que es algo malo), y conformistas. Y todo por que no hay una verdadera confrontación contra el sistema como lo hubo antaño, o si la hay pero no es moralmente aceptable.
Y es que igual que no decimos que Pitágoras era idiota por no saber integrar un polinomio, no podemos comparar dos situaciones en tiempo distintas. El actual estado de la sociedad es de una estabilidad tal que es prácticamente imposible que una generación pueda hacer algo para hacer un cambio (y sobre todo a mejor). Ya no tenemos grises que nos persigan, ni panfletos que repartir clandestinamente. Las manifestaciones son como los juegos de Educa (de 8 a 80 años), se les ha quitado la exclusividad juvenil. Y es que entonces ser progre era lo más guay y superprohibido de la hostia, ahora no es nada, hasta la palabra ha caído en desuso.
Con esto no quiero decir que vivamos en una sociedad perfecta, pero no se nos puede exigir un cambio tan radical y se deben valorar igualmente los pequeños progresos que se puedan conseguir por que si no pasa algo tremendamente importante, los cambios van a ser paulatinos y la paciencia y el empeño han de estar siempre presentes.
No hay comentarios:
Publicar un comentario